Una nueva tendencia de estilo de vida

Una relación romántica, que dos personas mantienen en monogamia durante años, es para muchos la única forma imaginable de vivir en pareja. No pueden imaginarse encontrar la felicidad en un modelo de relación alternativo. Esperan a su gran amor, con quien sentar la cabeza, formar una familia y seguir felices hasta el final de sus días.

Cita con un sugar daddy
Cita con un sugar daddy

Un modelo de relación en transformación

Pero hoy en día las cosas ya no funcionan así. Las exigencias en cuanto al estilo de vida han cambiado radicalmente desde la llegada de Instagram, Twitter y compañía. Se nota sobre todo en Estados Unidos. Hoy más de la mitad de los jóvenes solteros de 18 a 24 años sigue viviendo con sus padres, porque es más barato y así pueden gastar su dinero en otras cosas. No son la generación que va a trabajar de lunes a viernes solo para llegar a fin de mes. Tienen más pretensiones y mayores expectativas de la vida, sobre todo de su vida privada.

Por eso, las mujeres jóvenes en particular buscan su felicidad en relaciones muy especiales. Quien vive en Estados Unidos y es joven, guapa y con estudios tiene muchas más posibilidades de permitirse un nivel de vida más alto. Buscan un sugar daddy que las financie.

Una cita con un sugar daddy

Antes de disfrutar del lujo que le puede ofrecer un sugar daddy, la mujer tiene que encontrar a uno y conquistarlo.
Las babes buscan a sus daddys allí donde se mueven los millonarios: en restaurantes caros, clubes náuticos, fiestas exclusivas, etc.
Deben llamar la atención del hombre sin parecer demasiado evidentes. Nunca deben abordarlo ellas, sino dejarse descubrir por él. Un verdadero daddy quiere conquistar a la dama, porque es él quien marca el ritmo.

En la primera cita con un sugar daddy, la joven debe tener en cuenta varias cosas para no espantar a su posible daddy.
En primer lugar, debe vestirse acorde con la ocasión y la hora del día, pero de forma elegante y favorecedora. Los zapatos no deberían llevar tacones demasiado altos, porque eso puede intimidar enseguida a algunos hombres.
Además, no conviene hacer demasiadas preguntas íntimas, porque podría ahuyentarlo. Lo mejor es empezar de manera inofensiva y mantener primero una conversación superficial. Temas como aficiones, formas de ver la vida o el trabajo están bien.

Si la cita ha ido bien, será el propio daddy quien plantee cómo se imagina la relación. Para entonces, cada babe también debe haber pensado qué quiere: si solo busca la ventaja económica o si, además, espera abrirse nuevas y mejores posibilidades para su futuro profesional.

Ventajas e inconvenientes

Estas relaciones pueden abrir a las chicas jóvenes, en particular, oportunidades y un estilo de vida que de otro modo no tendrían. Por otro lado, dependen de la buena voluntad y de las necesidades de su daddy.

  • Apoyo económico.
  • Nuevos contactos sociales.
  • Un nivel de vida más alto.
  • Una buena vida sexual.
  • Más tiempo