Un poco de ayuda en la primera cita es imprescindible, porque solo así consigues lo que quieres. Un ligue online empieza de otra manera que cara a cara: aquí te expresas sobre todo con palabras. Y hace falta cabeza para que las preguntas de las citas encajen como un puzle. Por eso, prepárate bien, no te pongas a charlar sin ton ni son y, como siempre, ve acumulando experiencia.

Preguntas para citas
Preguntas para citas

Cómo empezar para sumar puntos

Como no se trata de una entrevista de trabajo, dejamos de lado las preguntas de manual. Lo que importa es la sal de la vida, y se ve así:

  • ¿Qué es lo que te atrae?
  • ¿Qué te hace interesante como persona?
  • ¿Qué amas y por qué darías la vida?
  • ¿Eres una persona sensible y fiel?
  • ¿Amas la libertad como yo?
  • ¿Necesitas un café para despertarte o te basta con la persona que tienes enfrente para empezar el día radiante?
  • ¿Cómo te imaginas una relación?
  • ¿Te gusta viajar, conocer otros países y la despreocupación?

Precisamente preguntas como por qué os separasteis, si fue culpa tuya o por qué no te gusta esto o aquello echan a perder una conversación desde el principio. Por eso es mejor mantenerse desenfadado que presentarse con un cuestionario.

Simplemente ser yo

Fingir no es nada inteligente: enseguida te pillan. Ser simplemente como eres aporta cierta honestidad. Entonces cada oveja encuentra su pareja y las preguntas de la cita surgen solas. Quien se lo piensa demasiado antes acaba dando vueltas sin parar, con ese «¿qué más quería saber y preguntar?». Afrontarlo con calma, humor y encanto da más resultado. Por supuesto, mucho se aclara antes online. Así separas el grano de la paja y puedes concentrarte en lo esencial. Mucha gente se conoce de esta manera y en algunos casos ha saltado de verdad la chispa. Y, además, ¿quién puede decir que no a estas plataformas online? Están equipadas con todo lo bueno y diseñadas por completo según los deseos de quienes buscan.

Mejor conectarse que quedarse bajo la lluvia

Lo importante es poder reírse juntos y ver la vida por su lado bueno. Entonces ya tienes un comienzo para conocerte. Los gruñones y los sabelotodo, mejor que se queden en casa. Por suerte, hoy nos encontramos más rápido de lo que pensábamos, porque nos ahorramos el proceso de antes. En la primera cita ya nos conocemos de pe a pa, gracias a internet. Por eso, es mejor prepararse bien, mostrarse natural y aclarar online todo lo importante. Así es como nos conocemos, nos queremos y a veces incluso llegamos al altar. Y por eso es mejor conectarse que quedarse bajo la lluvia, y atreverse con el sugar dating.